Se considera que un objetivo es gran angular cuando presenta un ángulo de cobertura de campo entre 60º y 180°. Los objetivos con ángulos de cobertura menores son normales o teleobjetivos. Los objetivos con ángulos extremadamente amplios se denominan hiperangulares u "ojo de pez".
El gran angular es la solución cuando no hay espacio para retrasar la cámara.
Tradicionalmente los objetivos de esta clase eran simétricos y de luminosidad relativamente baja, a causa de la dificultad de corrección de las aberraciones ópticas. Una de sus desventajas estribaba en la Imposibilidad de tomar fotografías de color con ellos, debido a la desigualdad de iluminación del centro del negativo respecto a los bordes: más clara en el centro y más oscura en los bordes. El teleobjetivo invertido, diseñado por la empresa francesa Angenieux, superó estas dificultades proporcionando una iluminación uniforme y aberturas más amplias, así como una mayor distancia focal posterior, de forma que se podía utilizar con las cámaras réflex de un objetivo. Actualmente, la mayoría de los objetivos grandes angulares para cámaras de 35 mm son del tipo teleobjetivo invertido. En cambio, para las cámaras de estudio, el gran angular es casi siempre simétrico.
Un teleobjetivo de tipo invertido puede asemejarse a una lente positiva que tenga una negativa adosada a su parte anterior.

El "ojo de pez" proporciona una visión monumental de interiores arquitectónicos.
El objetivo gran angular es rectilíneo, o sea que produce sobre el negativo líneas paralelas como imágenes de las líneas paralelas, siempre que el eje del objetivo esté a 90° del plano de éstas. En cuanto al gran angular, lo que se llama "distorsión" es una perspectiva exagerada por la excesiva proximidad del sujeto a la cámara.
Un gran angular abarca más proporción de una escena que un objetivo normal. De izquierda a derecha: Tomas con objetivo de 17 mm, de 28 mm y de 35 mm; la distancia de la cámara al edificio no varió.
Hay fotógrafos que creen que un gran angular cambia la perspectiva. En realidad, esto no es así, la perspectiva es exactamente la misma en fotos de la misma escena tomadas a igual distancia con un objetivo normal o un gran angular; si aparece distinta es a consecuencia de la relación entre la posición de la cámara cuando se tomó la fotografía y la distancia a la que se observa la imagen final de dos dimensiones.
El objetivo gran angular se utiliza frecuentemente con el propósito de abarcar una mayor proporción de escena que con un objetivo normal. Se usa también para aumentar la profundidad en las fotografías o para producir distorsiones aparentes. El fotógrafo que sepa controlar la perspectiva puede utilizar el objetivo gran angular para conseguir efectos espectaculares. Sin embargo, al usar un objetivo gran angular debe tener en cuenta los siguientes puntos:
El enfoque de las fotografías con gran angular en luz atenuada puede constituir un problema por la gran profundidad de campo de los objetivos de esta clase. Cuando se trabaja en condiciones de iluminación adversas, deben usarse objetivos de gran luminosidad. Para determinar el enfoque exacto lo mejor es emplear escalas de enfoque y de profundidad de campo en los objetivos.
Si al utilizar un objetivo gran angular nos acercamos demasiado al modelo para llenar el recuadro de la foto, en una vista directa frontal las facciones quedarán deformadas. Las fotografías tomadas con inclinación hacia abajo y cerca de la cara exageran el tamaño de la frente. La toma de un primer plano de cabeza desde un ángulo bajo aumenta el tamaño de la barbilla. Si hay que utilizar un objetivo gran angular, lo mejor es tomar las fotos desde una distancia que permita una vista de tres cuartos y mantener la cámara al nivel de los ojos.
Dado que puede haber grandes variaciones de iluminación en el campo cubierto por un objetivo gran angular, es conveniente determinar la exposición en las zonas más importantes. Esta determinación, que siempre interesa llevar a cabo, resulta de importancia especial en el caso de las fotografías con gran angular, sobre todo si se hace mediante un fotómetro montado en la cámara. Una técnica adecuada consiste en medir la exposición colocando en la cámara un objetivo normal y tomar la fotografía con el gran angular.
En las fotografías con flash es frecuente utilizar las técnicas de luz rebotada o de flash múltiple con los objetivos de distancia focal inferior a 35 mm. Cuando se emplea un solo flash e iluminación directamente frontal junto con un objetivo gran angular, la luz puede no alcanzar los bordes de la fotografía. En el centro de la foto aparece una zona iluminada rectangular o circular (según la forma del reflector), mientras que el resto permanece en semipenumbra. Sin embargo, pueden usarse flashes que disponen de lentes especiales acoplables que ensanchan el ángulo de emisión de luz.
IX Concurso de FOTOGRAFÍA SOLIDARIA: Psicología y Cooperación
El COLEGIO OFICIAL DE PSICOLOGÍA DE ANDALUCÍA OCCIDENTAL y su FUNDACIÓN PARA LA FORMACIÓN Y LA PRÁCTICA DE LA PSICOLOGÍA (FUNCOP) convoca este concurso con el objetivo de dar a conocer la situación y condiciones de vida de la población de países desfavorecidos en diferentes partes del mundo y hacerlas visibles a través de la fotografía...
Fecha límite de presentación: Hasta el 06/04/2026.
Participantes: Mayores de 18 años
Cuota de inscripción: Gratuita.
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Elliott Erwitt: "Una fotografía es un secreto acerca de otro secreto".
Elliott Erwitt comenzó tomando fotografías a finales de los años 40. Sus inicios fueron en un estudio fotográfico en Hollywood y más tarde como fotógrafo para diversas publicaciones. En uno de sus viajes conoció a Robert Capa, Edward Steichen y Roy Stryker, quienes se convertirían en sus destacados mentores.
La conexión de la fotografía en blanco y negro con la tradición y los valores atemporales es indiscutible. Desde sus inicios, la fotografía en blanco y negro no fue solo un oficio, sino principalmente un arte, donde las ideas evocadas en la imaginación del artista se inmortalizan a través del lente de su cámara...