
El otoño es la mejor época del año para la fotografía de paisajes. Podremos conseguir atractivas fotografías gracias a las condiciones especiales que nos brinda esta estación.
Los colores cálidos y vibrantes, las texturas, la luz suave, la bruma y un tiempo cambiante, son factores que hacen del otoño una estación única para la fotografía.
Debemos tener en cuenta que el pico de color no dura muchos días, esto hace que la fotografía de otoño sea única. Por ello debemos planificar con tiempo los viajes y preparar el equipo.
Aquí te proponemos algunos consejos que te permitirán aprovechar la temporada multicolor del otoño al máximo.

Foto de Pixabay
El mejor momento del día para fotografiar los colores del otoño es la hora dorada. Al atardecer, la luz es más cálida y suave.
Los días lluviosos y nublados son idóneos para fotografiar los colores del otoño, especialmente cascadas, arroyos y bosques. El agua hace resaltar los colores del otoño.
Saber esperar el mejor momento de iluminación es indispensable para conseguir la combinación de luz adecuada para los colores del otoño. Por tanto, la paciencia debe ser una cualidad inherente al buen fotógrafo.
Como ese momento mágico de luz suele durar poco, anticípate en la preparación del equipo y en la composición.

Foto de Andrew Martin
Ambos objetivos son idóneos para la fotografía de paisajes de otoño. Cada uno va dirigido a un tipo de fotografía específica. Vayamos por partes.
El teleobjetico es perfecto para capturar detalles en la fotografía de otoño. Por ejemplo, en la distancia podremos centrarnos en un grupo de árboles otoñales que muestran colores diferentes.
También nos permite aislar árboles o parte de estos como ramas u hojas.
Además, tenemos la posibilidad de situar un sujeto principal, en primer plano, frente a un fondo otoñal con un color o contraste diferentes.

Foto de Claudia Meyer
El gran angular dirigido, en cambio, a las grandes panorámicas, cuenta ademas con otras cualidades, como son su mayor profundidad de campo y su luminosidad, lo que nos amplía enormemente las posibilidades en determinadas fotografías de paisajes de otoño.
Usando un diafragma muy abierto (f/1.4 ó f/2.8), podremos destacar un sujeto en primer plano sobre un fondo otoñal desenfocado.
Al contrario, con un diafragma muy cerrado tendremos máxima profundidad de campo, lo que nos permitirá incluir en nuestra imagen enfocados desde un primer plano hasta infinito.

Foto de Jack Sanders
El polarizador es un filtro muy práctico en fotografía de otoño. Aviva los colores, elimina los reflejos indeseados de las superficies brillantes, oscurece el azul del cielo y resalta las nubes. Es especialmente útil en arroyos, cascadas y bosques.
Con este filtro conseguiremos, además, un mayor contraste y saturación de los colores del otoño.

Foto de James Wheeler
El filtro ND es indispensable en la fotografía de paisajes para reducir la luminosidad, cuando su exceso nos impide utlizar velocidades lentas en exposiciones prolongadas, con el fin de poder conseguir el efecto seda en arroyos, cascadas y en fotografías marinas.
Tampoco, en condiciones de alta luminosidad, podremos utilizar un diafragma abierto con objeto de aislar el sujeto del fondo, ya sea en el retrato como en un primer plano de un paisaje, por lo que deberemos recurrir al filtro de densidad neutra para disminuir el exceso de luz

Foto de Mohan Reddy Atalu
Busca composiciones que contrasten el color del otoño. Los colores del otoño suelen ser brillantes y variados, con diferente textura y patrones distintos. Intenta situar los colores más interesantes frente a otros elementos más oscuros con objeto de crear cierta tensión dramática entre ellos.

Foto de David Bartus
Recuerda de vez en cuando mirar al cielo. En medio del bosque no siempre es fácil encontrar un encuadre adecuado, ni aislar un sujeto del fondo. Es el momento de mirar al cielo y explorar otras posibilidades. El contraste de los colores cálidos del otoño y el azul profundo del cielo, capturados con un gran angular, pueden producir un resultado realmente atractivo.

Foto de Paolo Gadler
Un primer plano sobre un fondo desenfocado de las hojas en el suelo o de una rama, usando un diafragma abierto. De esta manera, conseguiremos aislar el primer plano del fondo, que será más suave y abstracto. Este contraste añade tensión entre lo real y lo irreal, consiguiendo una imagen más dramática y expresiva.

Free Nature Stock
Añade efecto seda a la corriente de un arroyo en primer plano, con un fondo otoñal, usando una exposición larga. Dependiendo de la hora del día y de la luz ambiente, quizá necesites usar un filtro ND para poder alargar la exposición y obtener así ese efecto.

Foto de Johannes Plenio
El otoño es una de las épocas más hermosas del año en la que nuestros bosques ofrecen una espectacular muestra de follaje otoñal con exhibiciones vibrantes de oro, escarlata, amarillo y naranja, colores todos ellos cálidos. Sin embargo, podremos dotar a nuestras foto más atracción e interés simplemente añadiendo mayor calidez.
Lo conseguiremos de dos formas distintas: ajustando manualmente el balance de blancos de nuestra cámara a una temperatura más cálida o, posteriormente, durante la edición, aumentando la temperatura general de la imagen.
IX Concurso de FOTOGRAFÍA SOLIDARIA: Psicología y Cooperación
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